martes, 20 de junio de 2017

Frente a Frente - 14 de junio - Ricardo Guerra Palmero: la postguerra en Canarias.

Programa Frente a Frente correspondiente al 14 de junio de 2017, presentado por Dailos González.

En esta ocasión hablamos con el historiador Ricardo Guerra Palmero sobre cómo se vivió la postguerra en Canarias, el empobrecimiento generalizado de la mayoría de la población, la corrupción existente en esa época y cómo una minoría, la élite, se vio beneficiada del nuevo régimen dictatorial franquista.

Acompañamos el programa con música de Asfalto, Reincidentes, Chicho Sánchez Fersolio, Miguel de Molina y Los Huaracheros, así como el microrrelato de Daniel Olivera.




Frente a Frente - 7 de junio - Los Barracones de Juan Grande

Programa Frente a Frente correspondiente al 7 de junio de 2017, presentado por Dailos González. <

En esta ocasión hablamos con Juanma, uno de los cerca de 60 vecinos y vecinas de los Barracones de Juan Grande (San Bartolomé de Tirajana) que podrían ser desahuciados por orden del Conde de la Vega Grande. Hablamos de la situación de estas familias, descendientes de los aparceros y aparceras del tomate, y del derecho a una vivienda digna. También aprovechamos para hacer un breve bosquejo histórico de la historia del cultivo del tomate y de la aparcería y de las cuarterías en Canarias.

Acompañamos el programa con música de Juan Carlos Martín, Hilario Camacho, Club Artístico Libertad, Arbolito y Los Sabandeños.
 

Canariedad... ¿Qué canariedad?

Artículo extraído de Tamaimos.

Podomorfos expoliados de Tindaya, Fuerteventura (Foto: Tarek Ode)


“Soy lo que me enseñó mi padre, el que no quiere a su patria no quiere a su madre”
(René Pérez)

José Farrujia de la Rosa.

El contacto entre los indígenas canarios y los europeos a raíz de la colonización de las islas en la Edad Media dio pie al desarrollo de toda una serie de rasgos biológicos, culturales, políticos y económicos, muchos de los cuales persisten, aunque con matices, hasta el tiempo presente.

La esencia cultural y biológica del mundo indígenena se vio drásticamente afectada a raíz de la expansión europea por el Atlántico, un proceso iniciado por Portugal, Aragón e Italia en el siglo XIV, al que se unió Castilla en el siglo XV y que dio paso a la conquista y colonización del archipiélago canario, que se desarrolló en dos fases: la de señorío (1402-1477), protagonizada por los normandos, y la de realengo (1478-1496), encabezada por los Reyes Católicos. El redescubrimiento y posterior conquista de Canarias por los europeos propició la imposición de unas formas de vida y sistemas de organización social y producción regidos por una cosmovisión, valores y mecanismos de regulación definidos, de corte occidental, y ajenos al mundo indígena canario. La identidad del ser isleño se fue difuminando y matizando por la impronta de un modelo económico y social que se formó en el siglo XVI y cuyo marco institucional, de carácter librecambista y colonial, se vistió con ropas nuevas en el siglo XIX para preservar el anclaje de las Islas en el nuevo estado, en beneficio de la oligarquía agraria y de la burguesía de las Islas.

Este fenómeno, paralelamente, vino acompañado de la progresiva apertura de Canarias a innumerables influencias internacionales. En este sentido, la consiguiente herencia colonial y nuestra propia realidad archipielágica, a camino entre Europa, África y América, han condicionado la esencia y devenir del ser isleño y, por tanto, de lo que entendemos por canariedad o identidad canaria, una identidad mestiza, resultado directo del choque entre dos mundos enfrentados en un marco insular. Este proceso identitario, además, no ha sido estático. Antes al contrario, se trata de un hecho, de una conciencia y de un conjunto de rasgos en constante cambio. Y en nuestro caso, este cambio ha estado secularmente condicionado, de forma paralela, por una interesante paradoja: las relaciones con el exterior y el propio aislamiento de las Islas.

En este paisaje identitario el campesino se ha convertido, secularmente, en la encarnación de lo canario. El campesino concentra buena parte del imaginario insular, desde ser visto como la viva expresión del primigenio vínculo con la tierra a su consideración como depositario de las auténticas costumbres y tradiciones. De hecho, desde el siglo XIX, los campesinos fueron considerados, por la intelectualidad burguesa canaria y foránea, como los descendientes directos de los antiguos pobladores indígenas. Pero la elevación del campesino como diacrítico étnico, como rasgo identitario, no es en absoluto una característica peculiar de la etnicidad canaria. De hecho, históricamente no ha sido otra cosa que la mímesis de los procesos y mecanismos que dieron lugar y consolidaron al nacionalismo en la Modernidad.

La elaboración histórica de esta imagen idealizada de las gentes, de la vida rural y precolonial es de una clara naturaleza política y no el resultado de una decantación secular de una supuesta esencia de lo canario. A esta construcción ha contribuido de manera excepcional la intelectualidad canaria, desde los artistas a los científicos sociales y la propia clase política. Y es en este punto donde, de cara a una interpretación más reflexiva de los procesos identitarios en Canarias, no deberíamos perder de vista el alcance ideológico-político y cultural de haber convertido a los indígenas y campesinos en un privilegiado objeto de estudio para las ciencias sociales. Campesinos e indígenas han legitimado identidades políticas y la inherente soberanía territorial.


Pero parece que se obvia que la cultura indígena pasó a ser objeto de estudio por parte de arqueólogos e investigadores, debido a su progresiva desaparición desde el siglo XV. Y hoy en día, las formas artísticas auxiliares en la vida rural de las islas, las tradiciones del campo, de nuestros mayores, están también abocadas a convertirse en material de antropólogos y buscadores de vestigios, especialmente desde la década de 1960. Los motivos son variados y complejos: el retroceso creciente del sistema campesino de producción y trabajo en el archipiélago canario, el proceso de rápida desruralización y de polarización masiva en áreas urbanas, el desarrollismo consumista y la adaptación de esa herencia rural a las necesidades y expectativas del turismo, en el marco de la globalización. Este legado vinculado al mundo rural ya atraviesa, de hecho, por un profundo proceso de desnaturalización, pues asistimos, en pleno siglo XXI, a la búsqueda de elementos antiguos de decoración y “ambiente canario” para tascas, apartamentos y “rincones típicos”.

Ninguna cultura popular se desenvuelve al margen de las tensiones sociales; todas viven los antagonismos y las influencias recíprocas que se generan en una comunidad. Todas gravitan en cierto universo de relaciones de poder y dominación social. Y en Canarias, la raíz y esencia de la cultura popular están siendo absorbidas por la cultura oficial y dominante. Es necesario, en este sentido, desarrollar fuerzas culturales democráticas, reivindicar la diversidad y no el pensamiento único.


El actual sistema desarrollista canario, el de la Ley del Suelo, el del proyecto de Chillida en Tindaya, el del turismo depredador e insostenible desde el punto de vista medioambiental, el de la agricultura de importación, el de las prospecciones petrolíferas, el del hallazgo del telurio que no es nuestro… nos convierte cada vez más en colonia, en un vestigio de lo que fuimos, para llegar a convertirnos en algo que no queremos ni deseamos ser.


José Farrujia de la Rosa

Doctor en Historia (Programa de Prehistoria y Arqueología de la ULL), Premio Extraordinario de Doctorado, Premio periodístico de investigación histórica Antonio Rumeu de Armas, miembro de la Sociedad Española de Historia de la Arqueología y de la History of Archaeology Research Network (University College de Londres). Es autor de diversos libros, entre los que destacan "Imperialist Archaeology in the Canary Islands…" (2005), el primer libro académico en inglés sobre arqueología canaria, publicado en Oxford por la British Archaeological Reports; "En busca del pasado guanche...", presentado en diciembre de 2011 en la Universidad de La Sorbona de París por el Catedrático Alain Schnapp, autor del prólogo del libro; y "An archaeology of the margins. Colonialism, Amazighity and heritage management in the Canary Islands" (2013), publicado por la editorial Springer, en Nueva York. Sus últimos libros son: la edición actualizada y ampliada de su tesis doctoral "Ab initio" (2014), y junto a Tarek Ode, "Escrito en piedra. Las manifestaciones rupestres de las Islas Canarias" (2014) y "El Patrimonio indígena de las Islas Canarias. Arqueología y gestión desde los márgenes" (2016). Ha comisariado diversas exposiciones, entre ellas, "Escrito en piedra" (2015).

miércoles, 7 de junio de 2017

Frente a Frente - 31 de mayo - Canarias y la canariedad

Programa Frente a Frente correspondiente al 31 de mayo de 2017, presentado por Dailos González.

En esta ocasión, dado que el 30 de mayo fue el declarado por la Comunidad Autónoma como Día de Canarias, quisimos aprovechar la ocasión para reflexionar acerca de los conceptos de cultura canaria y canariedad, más allá de los tópicos, y de lo que significa o lo que podría significar el Día de Canarias. Para ello contamos con la participación de Raúl Vega y Hugo Saavedra.

Acompañamos el programa con música de Grupo Salvaje y Gran Banda Mandinga y, además, podremos escuchar fragmentos de Los Sabandeños, Benito Cabrera, Non Trubada y Taller Canario. También contaremos con breves intervenciones de personas que nos ofrecieron su visión del asunto como Daniel Dorta, Josemi Martín, María Espinosa, Cristian Sima, Paco Déniz o Yaiza Afonso. Y como siempre el microrelato semanal de Daniel Olivera.



 

lunes, 29 de mayo de 2017

Frente a Frente - 24 de mayo - El Salto

Programa Frente a Frente correspondiente al 24 de mayo de 2017, presentado por Dailos González.

En este ocasión hablamos con Pablo Elorduy de un nuevo proyecto comunicativo, El Salto, heredero de otros proyectos comunicativos como el Periódico Diagonal. El Salto es un nuevo periódico que funciona de modo cooperativo y que se edita mensualmente en papel, y que contará también con su versión web diaria.

Acompañamos el programa con música de Paco Ibáñez, The Cuban Brothers, Marc Anthony, Men at Work y The Specials, así como el Disparando palabras semanal de Daniel Olivera.

viernes, 26 de mayo de 2017

El Salto ¿Qué es?


¿Qué es El Salto?

https://saltamos.net/que-es-el-salto/

El Salto es una propuesta impulsada por el periódico Diagonal y más de 20 proyectos comunicativos de todo el Estado para lanzar un nuevo medio en 2017. Frente a la competencia entre medios afines queremos cooperar, juntar fuerzas y lanzar un gran medio que funcione con otras reglas. Un medio democrático, de propiedad colectiva, descentralizado y financiado por la gente, no por grandes corporaciones a través de la publicidad y los contenidos patrocinados.


El objetivo: crear un medio propio, con muchos más recursos y capacidad de incidencia, que contribuya desde el ámbito de la comunicación y el periodismo de calidad a la transformación social y a crear otros relatos sobre la realidad desde el análisis, la investigación y el humor.



Para ello, el 28 de noviembre de 2016 iniciamos una campaña de accionariado popular. No queremos depender económicamente de gobiernos ni de empresas, sino de una comunidad de miles de socios y socias, con posibilidad de decidir, si así lo desean, sobre las cuestiones centrales del medio. Y el 15 de diciembre, con mucha emoción, cerramos un ciclo: Diagonal publicó su último número para volcarse en el nuevo proyecto.

La respuesta superó todas nuestras expectativas y conseguimos en los primeros meses de la campaña 2.500 nuevos socios y socias, colocándonos muy cerca del primer objetivo para este curso, llegar a los 7.500 antes de verano. Estamos muy cerca de conseguir el mínimo para iniciar este proyecto con los recursos necesarios.



Qué estamos haciendo

Una publicación mensual de entre 64 y 80 páginas, con reportajes, humor y análisis reposado, que incluye secciones a cargo de medios que participan de El Salto, como Pikara Magazine, El Salmón Contracorriente o la revista Soberanía Alimentaria.

En Andalucía, Aragón, Galiza, Madrid, Nafarroa y País Valencià, han surgido proyectos formados por medios locales, periodistas y activistas, que se han sumado a El Salto con ediciones locales del mensual. Cada número incluye en cada uno de estos territorios 16 páginas de información producida por el nodo local

En marzo de 2017 publicamos el número cero. Y a partir de mayo,  todos los meses las siete ediciones de El Salto (seis territoriales y una general) llegan a cerca de 5.000 kioscos de todo el Estado español. Echa un vistazo al mensual.

Una web de actualización diaria, que lanzaremos a mediados de junio, con portadas propias de ocho territorios (a los nodos territoriales con edición en el mensual se le suman Asturias y La Rioja). Una lista que iremos ampliando. La nueva web se adapta a cada territorio con nodo local mostrando las noticias más cercanas, siempre acompañadas de la información de contexto estatal e internacional. La página contará también con una amplia red de blogs y protagonismo de los contenidos audiovisuales (vídeo, radio, fotorreportajes). Echa un vistazo a cómo será la nueva web.
Un medio propio. Los socios y socias podrán participar, si lo desean, de las decisiones estratégicas del proyecto en las asambleas generales y a través de consultas online. Tendrán, además, acceso a la versión digital del periódico, y a sorteos y descuentos en libros, conciertos, obras de teatro y productos de comercio justo. En ningún caso ser socio o socia supone más obligación que renovar la suscripción. Los colectivos afines, convertidos en socios colectivos, también podrán participar en las principales decisiones del medio. Más info.

Un medio descentralizado con nodos locales y medios territoriales aliados. Queremos darle la vuelta a la forma de funcionar de los medios tradicionales y colocar lo cercano en el centro. Por eso trabajamos en diferentes territorios con proyectos locales que comparten una misma visión de la comunicación. Con todos ellos compartiremos una serie de recursos comunes  (una web y una publicación mensual común, una serie de tareas administrativas) para juntar fuerzas y no duplicar esfuerzos.


¿Quiénes saltamos?

No partimos de cero: los 12 años de trayectoria de Diagonal y de todos los medios que participan de El Salto, conforman una comunidad de miles y miles de personas.

El Salto es mucho más que una red de medios. Es una propuesta para crear un nuevo medio en 2017. Una apuesta basada en diversas formas de colaboración e integración entre proyectos afines para cooperar y no competir, compartiendo recursos o ideas: desde coberturas e investigaciones conjuntas a una publicación mensual y una web común. Un medio de medios.

Con distintos grados de implicación participan más de 20 proyectos.

Algunos medios participan con secciones propias en el papel en el mensual, como Pikara Magazine, El Salmón Contracorriente, Revista Soberanía Alimentaria, Visual404, Wiriko o Hemisferio Zero. En el caso de El Salmón Contracorriente, este medio se convertirá en la sección de Economía en la nueva web.

Gran parte de los medios y proyectos que se han sumado a El Salto tienen una base local. Entre ellos figuran medios ya consolidados, como AraInfo en Aragón, Atlántica XXII en Asturias o Pamplonauta en Nafarroa, que se han convertido en ejes de El Salto en sus territorios. En el caso de Asturias, entre El Salto y la histórica revista de investigación Atlántica XXII se ha lanzado la propuesta de crear un medio digital conjunto para el principado llamado Atlántica El Salto.

En otros casos, han surgido nuevos proyectos territoriales, formados por medios locales, periodistas y activistas de la comunicación, que se han conformado en nodos autónomos de El Salto. Este es el caso de Andalucía, Galiza, Madrid, La Rioja o el País Valencià. En el casa de El Salto Andalucía están participando con distintos niveles de implicación medios locales de Málaga, Córdoba, Sevilla y Cádiz, como Andalucía Diversa, Maldita Cultura, el El Entendedero, Paradigma Media, La Trama Comunicación, Onda Color y el Tábano Linense. En O Salto Galiza están participando Galiza Ano Cero, Galiza Contrainfo y, como colaboradores, la revista Luzes y Praza Pública. En el caso de El Salto País Valencià están contribuyendo el medio audiovisual Sacacorchos o la revista Bostezo.

Además, un gran número de medios y proyectos comunicativos tendrán un espacio propio en la futura web. Será el caso de revistas como Viento Sur, Soberanía Alimentaria o Pueblos; de proyectos audiovisuales El Salto Radio –conformado por decenas de periodistas y activistas provenientes de radios libres y comunitarias–, Galiza Ano Zero o la Guerrilla Comunicacional, que a través de su programa La Entrevista del Mes, tiene una cita periódica con personajes clave para entender la actualidad y las luchas sociales. También es el caso  de medios digitales y blogs, que tendrán en El Salto una vía para difundir sus contenidos a través de blogs propios:  Colectivo Burbuja, Cámara Cívica, Nekwo, Dispara Magazine, Hemisferia.cat, Ars Games, El Baúl de Kubrik, ZGrados, Revolution On The Road, Asaltar los Cielos, Observatorio Árabe, Nuda Vida, Polirika, Ni Cautivos ni Desarmados, Femenino rural o Blog 1492.

Y esto es sólo el principio. La lista sigue ampliándose semana a semana. En este blog podrás ver las nuevas incorporaciones y quién se suma a la gran familia de El salto.



Un gran medio con principios

Creemos que la única forma de ser un medio diferente es funcionar de forma diferente. Por ello, tenemos tres principios irrenunciables. Para modificar cualquiera de estos principios sería necesaria una consulta vinculante con los todos los socios y socias

Independencia demostrable. Creemos que periodismo independiente significa tener un código ético de la publicidad y las subvenciones. Si las grandes corporaciones dominan la economía, la alta política y los grandes medios, ser independientes pasa por no depender económicamente de estas empresas, ni de forma directa ni a través de la publicidad o de los contenidos patrocinados. Las subvenciones y otros tipos de ayudas públicas nunca pueden condicionar la financiación del proyecto ni generar dependencias.

Democracia interna, horizontalidad y propiedad colectiva. Las decisiones más importantes las toma la asamblea general, formada por los socios-suscriptores, los miembros del colectivo editor y la plantilla. Las decisiones que afectan a estos principios fundacionales y al carácter de todo el proyecto en su conjunto (un nuevo Salto, por ejemplo), deben ser aprobadas por los socios suscriptores en una consulta vinculante.

Calidad y rigor periodístico. Si el fin del proyecto es la transformación social, la vía para contribuir a este objetivo es el periodismo contrastado y riguroso. Contenidos bien hechos para llegar a un público amplio.

Cómo puedes contribuir a El Salto

La mejor forma de contribuir a El Salto es hacerte socio/a y, si ya lo haz hecho, convencer a otras personas de que lo hagan. Si quieres ver antes la edición en papel, puedes acercarte a un kiosco o buscarnos en estos puntos de venta.

Si perteneces a una organización o colectivo que comparte los principios de El Salto puedes proponer que se convierta en socio colectivo.


sábado, 20 de mayo de 2017

Frente a Frente - 17 de mayo

Programa Frente a Frente correspondiente al 17 de mayo de 2017, presentado por Dailos González.

En este programa escucharemos el Disparando palabras de Daniel Olivera, esta vez combinado con el jazz de Nueva Orleans de Magnificient Seventh, el punk canario de Ataúd Vacante y un tema del cubano Silvio Rodríguez con Irakere. También escucharemos el clásico de rock progresivo "Close to the edge" de Yes, así como al grupo de punk-ska grancanario The Monos, y a la fusión entre folclore colombiano y música electrónica de Bomba Estéreo.

Ana León nos hablará de las Marchas por la Dignidad y, concretamente, de la convocatoria para la isla de La Palma realizada por distintos movimientos sociales.